Quién soy en Cristo
Devocional de 7 días
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”
Muchas voces quieren decirte quién eres: tus amigas, las redes sociales, hasta tus propios pensamientos. Esta semana, escucha la voz que más importa. Cada día toma unos 10 minutos. Busca un lugar tranquilo, abre tu Biblia o una app de la Biblia, y pídele a Dios que te hable.
El pasaje del día.
Lee el devocional corto.
Responde las preguntas. Escríbelas.
Usa la oración, o tus propias palabras.
Hecha con propósito
“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”
Antes de que alguien te viera, Dios ya te veía. Él te formó a propósito, con cuidado. Tu cara, tu personalidad, tu manera de pensar: nada de eso fue un accidente.
Las redes sociales te pueden hacer sentir que nunca eres lo bastante bonita, inteligente o interesante. Pero tu valor no viene de los likes ni de los comentarios. Viene del Dios que te hizo y que llama maravillosas a sus obras. No tienes que ganarte tu valor. Ya lo tienes, porque eres suya.
Para pensar
- ¿Qué te dices normalmente cuando te ves en el espejo?
- ¿Qué dice Dios de ti en este salmo?
Ora
Dios, gracias por hacerme con propósito. Cuando me compare con otras, ayúdame a recordar que soy obra tuya, y tus obras son maravillosas. Amén.
Amada en mi peor momento
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”
Casi todo el amor se siente como algo que hay que ganar. La gente te quiere cuando eres amable, ayudas o eres divertida. El amor de Dios es diferente. Él no esperó a que arreglaras tu vida. Jesús murió por ti cuando todavía eras pecadora.
Eso quiere decir que no hay nada que puedas hacer para que te ame más, y nada que hayas hecho que haga que te ame menos. Si sientes que estás demasiado mal para Dios, este versículo es para ti. Su amor no depende de tu mejor día. Depende de Jesús.
Para pensar
- ¿Hay algo que crees que te hace “demasiado” o “no suficiente” para Dios?
- ¿Cómo responde Romanos 5:8 a eso?
Ora
Jesús, gracias por amarme antes de que yo te amara. Ayúdame a creer que tu amor es real, aun en mis peores días. Amén.
Hija de Dios
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”
Cuando confías en Jesús, Dios no solo te perdona. Te adopta. Te conviertes en su hija. No es solo una idea bonita. Es quien realmente eres.
Tal vez las cosas en casa están difíciles. Tal vez sientes que no perteneces a ningún lugar. En Cristo tienes un Padre que siempre está, que nunca se cansa de ti y que nunca se va a ir. También recibes una familia: la iglesia, llena de hermanos y hermanas. Tú perteneces.
Para pensar
- ¿Cómo crees que es un padre perfecto?
- ¿De qué manera es Dios ese tipo de Padre para ti?
Ora
Padre, gracias por hacerme tu hija. Cuando me sienta sola, recuérdame que te pertenezco a ti y a tu familia. Amén.
No soy mi pasado
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”
Tal vez hay algo de lo que te arrepientes: algo que dijiste, hiciste o publicaste. Tal vez la gente todavía te lo recuerda. Al enemigo le encanta recordarte tu pasado, pero Dios dice algo mejor. En Cristo, eres una nueva criatura.
Eso no quiere decir que nunca vas a luchar otra vez. Quiere decir que tus errores no tienen la última palabra. Jesús llevó tu pecado en la cruz y te da su justicia. Puedes dejar de esconderte y empezar a vivir como quien Dios dice que eres.
Para pensar
- ¿Hay un error por el que te sigues castigando?
- Lee 1 Juan 1:9. ¿Qué promete Dios cuando confiesas?
Ora
Señor, te traigo mi pasado. Gracias porque en Jesús estoy perdonada y soy nueva. Ayúdame a vivir hoy como una nueva criatura. Amén.
Nunca abandonada
“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.”
David escribió este salmo cuando se sentía rechazado. Dice que aunque su padre y su madre lo dejaran, Dios lo recogería.
Tal vez tus papás no están. Tal vez están, pero no comparten tu fe o no te entienden. Eso duele, y está bien decírselo a Dios. Pero nunca estás sola de verdad. El Señor te recoge. Él te ve cuando nadie más te ve. Y muchas veces manda personas, como un pastor, una mentora o la mamá de una amiga, para mostrarte su cuidado.
Para pensar
- ¿A quién ha puesto Dios en tu vida para mostrarte su cuidado?
- ¿Hay un adulto de confianza con quien puedas hablar de cómo estás de verdad?
Ora
Señor, gracias porque nunca me vas a dejar. Sana los lugares donde me siento rechazada, y trae a mi vida personas seguras que te amen. Amén.
Cuando tengo ansiedad
“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”
Exámenes, amistades, la casa, el futuro, cómo te ves: hay mucho por qué preocuparse. Dios no te pide que finjas que estás bien. Te dice que eches tu ansiedad sobre Él. Echar es soltarla, como quitarte una mochila pesada. ¿Por qué? Porque Él tiene cuidado de ti.
Dile exactamente qué te pesa. Escríbelo si te ayuda. Y recuerda que Dios también nos da personas. Hablar con un adulto de confianza no es falta de fe. Es una de las maneras en que Dios ayuda.
Para pensar
- ¿Cuáles son tres cosas que te preocupan ahora? Entrégale cada una a Dios en oración.
- ¿A qué persona de confianza le puedes contar cómo te sientes?
Ora
Dios, esto es lo que me preocupa. Te lo entrego, porque tú tienes cuidado de mí. Por favor dame tu paz. Amén.
Si alguna vez te sientes sin esperanza o quieres hacerte daño, llama o envía un mensaje al 988 (oprime 2 para español), a cualquier hora.
No soy muy joven
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.”
Timoteo era joven, y algunas personas no lo tomaban en serio. Pablo le dijo que no dejara que eso lo detuviera.
No tienes que esperar a ser mayor para seguir a Jesús con todo tu corazón. Puedes ser ejemplo ahora mismo: en cómo hablas, cómo tratas a las personas, cómo amas, cómo confías en Dios y cómo cuidas tu corazón y tu cuerpo. Tus amigas te están viendo. Tus hermanos te están viendo. Dios puede usar tu vida hoy para que otros lo conozcan.
Para pensar
- ¿En qué área podrías ser ejemplo esta semana: palabra, conducta, amor, fe o pureza?
- ¿A quién puedes animar esta semana?
Ora
Señor, no quiero esperar para vivir para ti. Úsame ahora. Ayúdame a ser ejemplo en lo que digo y hago, para que otros te vean en mí. Amén.
¡Lo lograste!
Pasaste siete días escuchando lo que Dios dice de ti. Sigue adelante: lee un capítulo de Juan cada día durante los próximos 21 días.
No fuiste hecha para seguir a Jesús sola. Busca una iglesia que enseñe la Biblia y a una mujer mayor que pueda leer la Biblia contigo. ¿Vives en Chowchilla? Mándanos un mensaje y te ayudamos a dar el primer paso.
“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios.”
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