Para la mujer de 65 años o más

Tus mejores frutos todavía están por venir

Retirada, abuela, viuda o casada: Dios no ha terminado contigo. Esta página es para ti, para que sigas creciendo, sigas sirviendo y dejes un legado de fe.

Tu llamado

Dios todavía te quiere usar

El retiro del trabajo no es el retiro del Reino. Tu experiencia, tus oraciones y tu fe son un tesoro para la iglesia.

“Aun en la vejez fructificarán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto.”

SALMO 92:14–15

Enseña a las más jóvenes

Dios llama a las mujeres mayores a enseñar y animar a las jóvenes (Tito 2:3–5). Alguien necesita tu consejo.

Sé una guerrera de oración

Como Ana en el templo, que servía de noche y de día con ayunos y oraciones (Lucas 2:37).

Comparte tu testimonio

Cuenta lo que Dios ha hecho en tu vida. "Generación a generación celebrará tus obras" (Salmo 145:4).

Sirve con lo que tienes

Una llamada, una tarjeta, una comida o una visita pueden cambiar el día de alguien.

Para las abuelas

Cinco maneras de dejar un legado de fe

  1. 1

    Ora por cada nieto por su nombre

    Tus oraciones los acompañan aunque estén lejos. Haz una lista y ora por ellos cada día.

  2. 2

    Cuéntales tu historia

    Comparte cómo conociste a Jesús y cómo Él te ha sido fiel. Tus historias son un regalo.

  3. 3

    Lean la Biblia juntos

    En persona o por videollamada. Una historia bíblica o un Salmo es suficiente.

  4. 4

    Apoya a sus papás

    Anima a tus hijos en su crianza sin quitarles su lugar. Ora por ellos y ofréceles ayuda.

  5. 5

    Sé un ejemplo vivo

    La fe sincera de la abuela Loida pasó a su hija y a su nieto Timoteo (2 Timoteo 1:5). Tu ejemplo también.

Para la viuda

Dios es tu defensor

Perder a tu esposo deja un dolor profundo. No tienes que fingir que estás bien. Dios está cerca de los que sufren y tiene un cuidado especial por las viudas.

“Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada.”

SALMO 68:5

Llora con esperanza

Está bien llorar. Pero no lloramos como los que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4:13).

No te aísles

Deja que la iglesia te acompañe. Busca un grupo de apoyo para el duelo en tu área.

Pide ayuda práctica

Con trámites, finanzas, la casa o el transporte. Pedir ayuda no es debilidad.

Tu vida tiene propósito

Dios todavía tiene obras buenas preparadas para ti (Efesios 2:10).

Para la casada

Un matrimonio que termina bien

Después de muchos años juntos, el matrimonio puede vivir una nueva etapa: más tiempo, nuevos retos de salud y nuevas oportunidades para servir juntos.

“Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.”

PROVERBIOS 31:10

Oren juntos cada día

Comiencen o terminen el día orando juntos. Es un regalo para su matrimonio.

Sirvan juntos

Abran su casa, visiten a otros o apoyen un ministerio de la iglesia.

Cuídense con ternura

En la enfermedad y en la salud. El amor paciente es un testimonio hermoso (1 Corintios 13:4–7).

Planeen con sabiduría

Hablen de salud, finanzas y deseos para el futuro. Es una forma de amar a su familia.

Preguntas reales

Cosas que tal vez te preguntas

Me siento inútil desde que me retiré.

Tu valor nunca vino de tu trabajo. Dios todavía tiene un propósito para ti: orar, enseñar, animar y servir. Pregunta en tu iglesia dónde te necesitan.

Mi salud ya no es la misma. ¿Cómo sigo creciendo?

"Aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día" (2 Corintios 4:16). Usa una Biblia de letra grande o la Biblia en audio, y ora donde estés.

Me siento sola.

La soledad es común en esta etapa, y no tienes que quedarte con ella. Llama a alguien, ven a la iglesia y deja que otros te visiten. Si la tristeza no se va, habla con tu doctor.

Mis hijos o nietos no siguen a Dios.

Sigue orando y amándolos. No pierdas la esperanza; Dios escucha las oraciones de una madre y una abuela. Tu vida es un testimonio que ellos ven.

¿Cómo preparo mi corazón para el final de la vida?

Descansa en la promesa de Jesús: "Yo soy la resurrección y la vida" (Juan 11:25). Habla con tu familia y con tu pastor; la paz de Dios guarda el corazón.

Para leer

Libros para ti

Adornadas

Nancy DeMoss Wolgemuth

Sobre Tito 2: mujeres mayores y jóvenes creciendo juntas en el evangelio.

Biblia de letra grande

Reina-Valera 1960

Más fácil para leer cada día. Pregunta en tu librería cristiana.

La Biblia en audio

Aplicaciones gratis

Escucha la Palabra en español mientras descansas, caminas o cocinas.

Si necesitas una Biblia de letra grande, escríbenos y te ayudamos a conseguir una.

Si necesitas ayuda

No tienes que enfrentar esto sola. Estas líneas son gratis y confidenciales.

Estás en peligro

Llama al 911

Te sientes sin esperanza

988

Llama y oprime 2 para español, o envía AYUDA al 988.

Servicios para personas mayores

1-800-677-1116

Eldercare Locator: ayuda local con transporte, comida y más

Alguien te está lastimando

1-800-799-7233

Línea Nacional contra la Violencia Doméstica (en español)

Estamos para ti

Pide oración o una visita

Escríbenos si quieres que oremos por ti, por tus hijos o nietos, o si te gustaría que alguien de la iglesia te llame o te visite.

Escríbenos aquí abajo ↓

Tu nombre y correo son opcionales. Leemos cada mensaje y oramos por ti.

“Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.”

ISAÍAS 46:4

Tu vida es un tesoro para nosotras. Gracias por tu ejemplo. — Nancy